Cuando un negocio realiza muchas ventas a clientes que no solicitan factura, puede ser confuso decidir cómo registrarlas ante el SAT. Generalmente se piensa en emitir una “factura a público en general” por cada operación, pero eso no siempre es lo más eficiente ni lo correcto.
La opción adecuada en estos casos es la Factura Global, un CFDI (Comprobante Fiscal Digital por Internet) que concentra en un solo comprobante todas las operaciones con público en general realizadas durante un periodo (día, semana o mes, según el régimen fiscal). Así, en lugar de emitir decenas de comprobantes individuales, se genera un único documento válido y totalmente reconocido por la autoridad fiscal.